domingo, 1 de marzo de 2009

28 de febrero

Te invito a entrar en mi viejo cortijo. Después de tomar un fino en estas sillas de enea pasearemos a caballo hasta llegar a la mar, esa inmensa playa de donde surcaron tres calaveras, donde mis gitanillos cantan tanguillos y de la que tengo grandes recuerdos de niñez.
Vente!que pasitos más allá, ahora suenan las coplillas que a mi corazón han hecho vibrar y donde febrero a febrero lloro por culpa del carnaval. Oyes las olas del mar? Aquí me quedaría como una menda lerenda hasta trasnochar pero quiero enseñarte más allá; donde un anciano ante la barquilla está, asando unos espetos que te invito a probar. Ummm doremos nuestra piel y empecemos a descansar, que después refrescaremos nuestros cuerpos desnudos con la mar.
Despierta de la siesta!que algo te quiero enseñar, es mi secreto, mi lugar especial. Mis salones con ataurique, con capiteles de avispero, maravilla singular. Aquí están mis raíces, ojos negos disnastía omeya, donde los ritmos árabes me invitan a bailar la danza del vientre hasta llegar a gozar. Me enamoré de estos rincones cuando con quince añitos pisé este lugar. Mira el Sacromonte, allí está! el Palacio allá! y la nieve con el mar... una estampa sin igual. Allí está enterrado un hombre especial, que desde neonata su santidad me protege más y más. Ay! y ahí una villa, que poca gente conocerá pero que nunca podré olvidar y cada verano en sus aguas me intento bañar.
Vamos a caminar, pasearemos entre invernaderos hasta este lugar, desconocido, en el que te pueda besar. Un desierto hay más allá en el que todo mi cortijo se convertirá y donde mis "bodas de sangre" se celebrarán. Sigue caminando, no te quedes atrás, que por olivares paseamos, aquí tus poemas me puedes recitar. En esa casita mi hermana está, donde yo me refugio cuando mi vida quiere explotar.
Atardeciendo está ya, vamos al lugar en el que nací, que te quiero enamorar. Sobran las palabras. Agudiza tus sentidos y déjate llevar. Rema con fuerza, que entre juncos quiero pintar... tu piel morena, cordobés mío,con mis dedos bastará. Por esta calleja! Ventanas con gitanillas y paredes encalas'! Bailemos en este patio unas sevillanas, que entre flores yo te voy embrujar. Aquí mis caballerizas, ahí mi alcázar real. De compañía solo a los peces, escucha el agua, algo te quiere susurrar. Sigamos al del costal! En este patio de naranjos huele a incienso y azahar; sea tu dios el que sea aquí puedes rezar. Él pasa majestuoso, con humildad, al Compás de la laguna; Ella con Rocío y Campanilleros...escucha su varal! Colócame el mantón de manila que el frío empieza a arreciar. A esta cuesta miles de personas vienen a visitar. Ahí trabaja mi mare' con el oro, puntá a puntá.
Ya es madruga', vámonos a un último lugar en el que a esta hora no podemos faltar.Con el giraldillo y la luna de fondo... ay!la madruga'. Ahí mi torre, de oro, la gran plaza por allá! Bríndame ese toro, moreno, que un clavel te voy a tirar.
Volvamos pronto a mi casa, que hay un rinconcito donde contigo me quiero quedar, donde cada martes santo... ay!no lo puedo explicar. Auxíliame!Aprieta mi mano, que a tu vera quiero estar cuando en mi Prendimiento muera sin Piedad!

viernes, 27 de febrero de 2009

Trasnochadores

Me fascina este fragmento de los trasnochadores
" Si me muero otra vez después de muerto
quiero que sepas tú QUE DESDE MI ATAUD
YO COMPRENDI TU CRUZ Y LA HICE MIA.
Si me muero por ti después de muerto
no creas que mi dolor será menor dolor
y aminore el castigo
que a este trasnochador no late el corazón si no es contigo.
Y piensa que una vez yo ya morí por ti...
yo ya morí por ti estando vivo"

Intentando comenzar a "escribir"

Acabar con tanta superstición, las letras quedaron atrás y quedarán ocultas.
Elegía con cuidado sus colores..."¿Pa qué más pintura?" versaba el final de una coplilla.

sábado, 19 de abril de 2008

Elegía con cuidado sus colores

"...pero el arbusto cesó pronto de crecer y comenzó a elaborar una flor. El principito, que asistió a la formación de un capullo enorme, sentía que iba a surgir una aparición milagrosa, pero, al abrigo de su cámara verde, la flor no terminaba de preparar su embellecimiento. Elegía con cuidado sus colores. Se vestía lentamente y ajustaba uno a uno sus pétalos. No quería salir llena de arrugas como las amapolas. Quería aparecer con el pleno resplandor de su belleza[...] Su misterioso atavío había durado días y días. Y he aquí que una mañana, exactamente a la salida del sol, se mostró."
El principito, Antonie de Saint- Exupéry